Liderazgo Democrático y Comunicación Política

Máster. Curso 2016/2017.

Presentación

El Máster universitario en “Liderazgo Democrático y Comunicación Política” presenta un carácter científico-académico que busca responder a una demanda potencial existente en toda sociedad democrática y pluralista que se precie de tal, conforme a la necesidad de mejorar o completar la formación integral de todas aquellas personas que asumen responsabilidades en el ámbito de la política.

La política y el espacio público son el principal ámbito en el que las sociedades democráticas resuelven sus conflictos y forjan sus consensos. Los sistemas parlamentarios y los gobiernos representativos de las democracias occidentales contemporáneas son sistemas complejos de reglas y normas. Son sistemas institucionalizados. Pero estos sistemas no funcionan solos sino que los sostienen personas, políticos en buena medida profesionalizados. Importa a la sociedad que esa clase política esté bien formada; como diría Ortega, que entienda el mundo que lidera y dirige, que se eleve a la altura de los tiempos. De otro modo, caerá —seguimos parafraseando a Ortega— en la chabacanería, pecado para muchos todavía demasiado español. Importa pues que nuestros políticos tengan una formación integral y no sólo técnico-administrativa; importa que su visión del mundo trascienda —comprendiéndolo— el estrecho horizonte economicista y técnico-jurídico en el que suele ceñírsela. La formación del político debe incorporar el análisis histórico-comparado y científico-social de la realidad política en sus fundamentos sociológicos, estructurales y dinámicos. Asimismo debe asumir los principales sistemas de valores y principios a través de los cuales las sociedades contemporáneas de nuestro entorno cultural se comprenden a sí mismas. Una sociedad se comprende a sí misma no sólo cuando entiende la estadística dura de su facticidad (su forma de organización institucional, cómo produce su vida social y política) sino también —y, tal vez, sobre todo— cuando entiende sus propias aspiraciones, cuando sabe lo que quiere ser. Los seres humanos —y las sociedades humanas— no sólo tienen necesidades materiales; también las tiene de naturaleza simbólica y moral.

Este Master responde a esta filosofía formativa integral. Por ello, tiene un carácter eminentemente interdisciplinar que se refleja en el entramado interdepartamental subyacente. El conjunto de enseñanzas contempladas va desde el derecho constitucional a la economía, desde el análisis de los sistemas electorales a las estrategias de comunicación política, desde las ideas políticas a los valores de la cultura democrática. Y para impartir esas enseñanzas se incorporan los departamentos de Derecho Constitucional, de Economía Aplicada, de Historia del Pensamiento Político, de Cambio social, de Ciencia Política I, II y III, de Metodología de la Investigación y de Psicología Social. De hecho, es el primer Master propuesto por la facultad de Ciencias Políticas y Sociología con una tan clara vocación integradora del saber en ciencias sociales e históricas y uno de los pocos que pretenden ajustarse expresamente a la diversidad departamental de esta Facultad.

Por otro lado, es el primer Master que, con los mencionados fundamentos científico-académicos, está dirigido a políticos en activo o a políticos en formación. Nuestro “público” serán los miembros y simpatizantes de los partidos políticos, pero también el graduado que tenga aspiraciones a incorporarse a la vita activa de este país, ya sea en la política institucional, ya en movimientos sociales y organizaciones intermedias. Queremos que los conocimientos adquiridos tengan una aplicación en el sentido de dotar de herramientas conceptuales y axiológicas a personas que de una u otra forma tienen o eventualmente tendrán responsabilidades políticas.

Los cursos y manuales en marketing político abundan. Nos atrevemos a decir: inundan el mercado. Como todos sabemos, el marketing político es un instrumental estratégico orientado al éxito en la comunicación. Se trata de vender productos en el mercado político, ya sea electoral o partidario. Los contenidos, la verdad, el valor, incluso la oportunidad, se suelen dejar fuera. Importa persuadir. Nuestro curso, obviamente, da una importancia fundamental a la comunicación política y ahí vamos tan lejos como para incorporar la oratoria y el coaching. Pero nuestro curso no se queda ahí. Nos importa también el liderazgo, pero el liderazgo en un sentido fuerte, weberiano. Esto es, en el sentido de que una democracia robusta y viva necesita de líderes capaces no sólo de alcanzar acuerdos y resolver conflictos sino de plantar cara a poderes organizados y a determinados intereses creados que amenazan con pervertir la política como espacio del bien público y el interés general y convertirlo en un instrumento para la defensa y promoción de intereses particulares. Nuevamente es fácil constatar la sobreabundancia de Másteres privados y públicos, de manuales y cursillos en liderazgo político. Pero en su mayoría éstos se orientan por el ideal de la eficiencia “managerial”: un buen líder —vienen a proponer— es el que domina la técnicas de “management”, las cuales “garantizan” la máxima eficiencia en la obtención de objetivos, ya sean organizativos o comunicacionales. Del mismo modo, nuestro Master trasciende —incorporando— esta dimensión. Entendemos que el político no es un gestor, o no es sólo un gestor. Es algo más: es representante de ciudadanos, es depositario de voluntades anónimas, debe actuar en el mejor interés de la sociedad, debe tener convicciones, debe saber resistir a menudo no sólo a los pocos sino también a los muchos. Y todo ello no se soluciona sólo con técnicas de gestión. A menudo el ejemplo histórico y el conocimiento de la realidad social y la dinámica de grupos tienen mayor interés. Finalmente, también son frecuentes los cursos sobre gobierno y democracia, pero suelen tener una perspectiva exclusivamente politológica. El nuestro se aproxima a la democracia desde una perspectiva más amplia: histórico-comparada, sociológica y politológica. Por todas estas razones, pensamos que el Master aquí propuesto no sólo es original, sino también necesario.